¿Coches de carbono para el público?
El carbono se utiliza en vehículos de F1 desde hace décadas, pero ¿llegará algún día al gran público?.
El uso de plásticos reforzados con fibras de carbono (C-FRP) ha estado siempre limitado por su elevado coste; no sólo del material, sino también de las tecnologías de producción relacionadas. Sin embargo, a medida que los precios se reducen y las tecnologías evolucionan, ¿será factible que el carbono acabe en la próxima generación del Astra, Golf, Megane o Punto?.
Sentando las bases para un ventaja competitiva
Uno de los principales fabricantes europeos de automoción quería saber precisamente esto, pero su departamento de I+D no disponía del conocimiento, metodología ni tiempo para averiguarlo. Habían participado en un programa de investigación co-financiado por la Comisión Europea que cubría algunas tecnologías y permitía llegar a conclusiones interesantes, pero carecían de la visión global. Por eso, contrataron a B&W para llevar a cabo un estudio del estado del arte mundial en esta materia, cubriendo todas las tecnologías en fases de madurez, crecimiento o embrionaria. Elaboramos escenarios de reducción de costes, combinados con análisis de sensibilidad y definimos los factores clave que influían en el precio. También entrevistamos a actores clave para obtener información de primera mano sobre los posibles desarrollos en un ventana de entre 8 y 12 años.
Finalmente, definimos varias líneas de investigación para permitir al cliente maximizar su ventaja competitiva en relación a la utilización de C-FRP en la producción masiva de vehículos. En base a los resultados de nuestro estudio, el cliente decidió incrementar sus recursos de investigación en el área de C-FRP e involucrarse en colaboraciones con algunos proveedores concretos. Nuestro trabajo culminó con la creación de un proyecto de I+D con co-financiación pública en colaboración con otros fabricantes y suministradores Tier 1, 2 y 3.
¿Incluirá la próxima generación de coches compactos partes de C-FRP? A día de hoy, parece difícil, por la actual supeditación del mercado de fibra de carbono a las demandas de la industria aeronáutica. Sin embargo, algunas tecnologías interesantes están en proceso y podrían llegar al mercado en una o dos décadas…
