Estimulando el espíritu emprendedor
En el proyecto CREIMAN, B&W colaboró con un grupo de instituciones de investigación en un proyecto piloto para mejorar el asesoramiento a sus emprendedores potenciales. El punto de partida fue la preocupación clave de los centros públicos de investigación: ¿cómo incrementar la explotación de sus resultados de I+D, redirigiendo el énfasis en publicaciones o patentes hacia indicadores más relacionados con el impacto de negocio, como licencias o creación de nuevas empresas? Como los recursos no permitían ofrecer soporte a todos los científicos, ¿cómo debía enfocarse el proyecto?, ¿qué clase de apoyo debíamos ofrecer?.
Por otra parte, los investigadores de centros públicos están acostumbrados a cierta libertad a la hora de definir su trabajo, mientras el proyecto disponga de la necesaria financiación. Cuando se obtienen los resultados deseados, el reto es buscar aplicaciones potenciales y trabajar en su desarrollo, sin dejarse dominar por la presión empresarial de lograr retornos financieros a corto plazo.
Formación a emprendedores
El Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (ICMAB), que forma parte del CSIC, decidió promover un enfoque conjuntamente con B&W y la Fundació Empresa i Ciencia (FEC). B&W definió un programa para preparar a los emprendedores-científicos a determinar el potencial de explotación de sus resultados de investigación. Para asegurar que invertíamos los recursos en aquellos con mayor potencial, implementamos un proceso de selección en varias fases. FEC, por su lado, ofreció cursos de formación a los emprendedores potenciales en diferentes áreas relacionadas con la emprendeduría, mientras que el CSIC ofreció servicios de apoyo a la Transferencia Tecnológica.
Desde el proyecto piloto hacia programas formales
B&W entrevistó a 10 grupos de investigadores y analizó los elementos básicos de sus ideas de negocio (descritas en plantillas estructuradas). El análisis incluía aspectos como la relevancia y el carácter único de los resultados, los posibles mercados de aplicación, el modelo de negocio o aspectos de propiedad intelectual. Basándonos en este análisis preliminar, seleccionamos junto al ICMAB a los 3 grupos de investigación más prometedores, ayudándoles a desarrollar su idea de negocio.
Como resultado de este proyecto piloto se creó una empresa y el CSIC ganó una valiosa experiencia sobre cómo asesorar a sus emprendedores en este campo. En base a esto, el CSIC está definiendo estructuras y programas formales de apoyo a sus emprendedores, dando así un gran paso hacia la explotación de la inversión en I+D por parte de instituciones públicas.
Proyecto Creiman
Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona
Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Fundació Empresa i Ciencia de la Universidad Autónoma de Barcelona
