Los proyectos europeos pueden ser mucho más que grandes subvenciones sin resultados claros

Publicado @ Septiembre 17, 2009 por Aurora Morales

Se oye mucho (aunque algunos no se atrevan a admitirlo) que los proyectos europeos de I+D son poco más que grandes subvenciones, que pocas veces alcanzan resultados útiles para la sociedad.

Pero no todos son así.
Según nuestra experiencia, si se aplican ciertas metodologías y se generan las dinámicas adecuadas, se consigue que un proyecto revierta en beneficios para los ciudadanos que han pagado una parte con sus impuestos, generando soluciones a sus problemas actuales o futuros.

El proyecto europeo SuperLIGHT-Car es un buen ejemplo.
Creado y gestionado por Bax & Willems junto a Volkswagen, este proyecto ha demostrado soluciones viables para la reducción de peso en vehículos de clase compacta (tomando el Golf como referencia) y ha impresionado a la industria del sector y a la Comisión Europea con sus resultados. Y eso que con 38 socios, 4 años y medio y grandes ambiciones, en un principio se podría haber catalogado como de alto riesgo.

Algunas claves del éxito
Gran parte del secreto se encuentra en la fase de definición del proyecto, cuando se seleccionaron los mejores socios y áreas de contenido según su encaje con el objetivo final. Desde un principio liderado claramente por los fabricantes de coches (Volkswagen, Opel, Porsche, Renault, Fiat, Volvo y Daimler), el proyecto fue dirigido hacia la aplicabilidad de los resultados. Otro aspecto clave es que se ha exigido siempre a todos los socios proactividad y compromiso con los resultados, hasta el límite de cuestionar el reparto de la subvención según lo que ha conseguido cada socio, no por los esfuerzos que haya invertido. Éstas, entre otras acciones, se convirtieron en un ambiente altamente colaborativo (¡entre competidores!), que ha dado grandes frutos. Y no es que este proyecto fuera un camino de rosas: durante sus 54 meses de duración han sucedido más imprevistos que los deseables y con el ambiente positivo también han aumentado las ambiciones. El reto de la gestión siempre ha sido ser flexible para valorar estratégicamente los cambios y hacerlos realidad.

Finalmente,
los resultado y el prototipo final (en la foto de debajo) se presentaron en mayo de 2009 a más de 200 representantes de la industria europea de la automoción, que lo recibieron con una gran expectación.

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